ANVERSO Y REVERSO DE LA TOLERANCIA ADOLFO SANCHEZ PDF

Si exceptuamos algunos tiernos brores en la Antiguedad y Ia Edad Media, hay que esperar a la rnoderni-. Baste recordar la intolerancia racisca del nazismo, arin tan fresca en nuestra memoria, y hoy, ante nuestros propios ojos, las depuraciones - ernicas en la antigua Yugoslavia. En una epoca que algunos han caracrerizado por el "fin de las ideologfas", se echa mana de ideologfas opuestas, como las del Ii:beralismo y el social ismo, para reivindicar la tolerancia, 0 ias del racisrno y el exacerbado riacionalisrno, para defender 0 encubrir la intolerancia. En eS[;1 drarndrica situacion, tanto en el plano de las ideas como en el de la realidad, rratar de esclarecer la naruraleza de la tolerancia, sus fundamentos y sus lirnites, reniendo como relon de fondo su anverso, la inrolerancia, no es una rarea puramente teo rica 0 academica, sino prdcrica y viral. Y a esta rarea rcspo nden , con mayor a menor fortuna, las presentes reflexiones, Aciaraciones previes Antes de esbozar un concepw de rolerancia, precisernos que se trata de una forma de relacion en la que uno es el sujero tolerante y orro, eI tolerado 0 desrinatario de esa acrirud, La materia de dicha relacion 10 que se rolera es diversa: ideas, gustos, preferencias, actos 0 forrnas de vida.

Author:Zolotaur Tygohn
Country:Great Britain
Language:English (Spanish)
Genre:Automotive
Published (Last):16 June 2013
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Si exceptuamos algunos tiernos brores en la Antiguedad y Ia Edad Media, hay que esperar a la rnoderni-. Baste recordar la intolerancia racisca del nazismo, arin tan fresca en nuestra memoria, y hoy, ante nuestros propios ojos, las depuraciones - ernicas en la antigua Yugoslavia. En una epoca que algunos han caracrerizado por el "fin de las ideologfas", se echa mana de ideologfas opuestas, como las del Ii:beralismo y el social ismo, para reivindicar la tolerancia, 0 ias del racisrno y el exacerbado riacionalisrno, para defender 0 encubrir la intolerancia.

En eS[;1 drarndrica situacion, tanto en el plano de las ideas como en el de la realidad, rratar de esclarecer la naruraleza de la tolerancia, sus fundamentos y sus lirnites, reniendo como relon de fondo su anverso, la inrolerancia, no es una rarea puramente teo rica 0 academica, sino prdcrica y viral.

Y a esta rarea rcspo nden , con mayor a menor fortuna, las presentes reflexiones, Aciaraciones previes Antes de esbozar un concepw de rolerancia, precisernos que se trata de una forma de relacion en la que uno es el sujero tolerante y orro, eI tolerado 0 desrinatario de esa acrirud, La materia de dicha relacion 10 que se rolera es diversa: ideas, gustos, preferencias, actos 0 forrnas de vida. Y dada esca diversidad, diversos han de sec rambien los ripos de rolerancia: religiosa, polltica, racial, nacional, etnica, cultural, arr!

Pero siernpre se rratara de una relacion entre seres hurnanos, aunque en una esfera especffica -Ia de la religionpueda atribuirse la tolerancia 0 su reverso, la intolerancia, a un ser trascendente, divino, suprahurnano, en tanto que al hombre solo se le reserva el p apel pasivc de desrinatario de la condescendencia de Dies, Hisroricamenre, la rolerancia se ha reivindicado muy tarde y se ha escalonado de un campo a otro. Rasgos de la tolerancia Veamos, p! Con este sentido positive, frente a] nega rive de la in tolerancia, como relacion innecesaria, carente de valor e irideseable entre seres humanos, podemos caracrerizarla par los sigUientes rasgos: A La rolerancia se da en la relacion de un sujero con otro, cuya alteridad se rnanifiesra en sus diferentes convicciones, ideas, gustos, preferencias, formas de vida.

C Tampoco basta 10 anterior; es indispensable tam bien que la diferencia reconoeida, 0 de la que se es conscien- te, nos imporre. D Perc, a la vez que se reconoce una diferencia que nos irnporra y afecta, no se la acepta 0 aprueba al ser medida con el. E Ahora bien, aunque no se acepte o apruebe lo diferente, por no ccncordar can las opciones propias, se admire ernpefio de superarla y de lograr que se rraduzca en el encuenrro de las opci o n es diferenres en un ter re n o cormin, 0 consenso.

Pero hay que reafirmar que la tolerancia presupone no. Hay, pues, UD rerreno cornun: el de la diferencia y el disenso co r respo ndienre. Pero no obstante este origen cornua, una yarra se disringuen radicalmente por la forma disrinra, a mas bien opuesra, de la relacion con el otro. Mienrras que en la solerancia se reco noce y respeta Ia idenridad, real, ajena es decir, 10 que el derecho del OHO a ser diferente y a rnantener sus diferencias, F Adrnirir ese derecho no signiflca para el sujero rolcranre renunciar n 10 propio, III siquiern renu nciar :1 tratar de que d orro cam bie SU.

Esto significa, a su vei. Solo ;1 disenso, y no el consenso, reclarna y necesira tolerancia, en el esran su r:llZ Y su sue! Sin esta Iiberrad y su reconocirnienro por parte del sujeco coleranre no pucde hablarse propiarnente de rolerancia, La inrolerancia se da justamenre en una relacion asimetrica en la que uno, y no el otrc, es libre: uno irnpone su idenridad a la ajena, La rolerancia, por el contrario, riene par espacio comun dos Iiberrades que, lejos de excluirse, en el 5e dan [a mana.

Se rrara del espacio que se abre con eI mutuo reconocimienro como personas libres y auronornas: relacion, par tanto, que iguala a los hombres jusramenre par el reconocimienro de su libertad. Y agregaba, precisando nun mas su pensamienco: "As] concebida, como respero redproco entre hombres igua[es en derechos y Iiberrades, pero que no se gustan, bienvenida sea esta forma de rolerancia".

Cierramen re, e. Ahara bien, admiridas 1a necesidad, eI valor y la deseabilidad de Ja tolerancia, cabe pregunrarse, sin embargo: el rolerame ,debe rolerar todo? Ahora bien, ,! La pregunta es pertinence si renernos en cuenra que Ia rolerancia no es un valor en sf y que, en ciertas circunstancias cse valor, por ser relative, puede perderse, Pew, aun con el cO[Jrenjdo valioso que Ie hemos arribuido, no se jusrifica pOI un valorabsoiu to q ue no ricuc, si no par su rcl acio n co 11 otros valores, que sc inrcgran en su seno, se enriquecen con ella y son irrenunclablcs.

Se rolera, pues, 10 que no se comparee, ya sean ideas, guStoS, preferencias, formas de vida, etcetera, porq ue al hacerlo -y esra es la razon- se afirman con ella valores supn. Tal es b. Es 10 que sucede cuando se tolera al ouo no par respew a su persona libre y autonoma 0 por los valore.

Incluso los regfmenes despoticos y aurorirarios no descartan, en circunsrancias hisrdricas dcrerminadas, sernejanre rolerancia, aunque siernpre dispuesros a ejercer la inrolcrancia en cuanto cambia, favorablemenre para elias, la relacion de fuerzas entre gobernanres y gobernados.

COB esa expresion se refiere al tipo de rolerancia, de raiz liberal, pro pia de Ia sociedad capiralista industrial desarrollada, Aunque Marcuse no deja de tener en cuenra una uropica rolerancia universal, fin en sf misma, pracricada tanto par goberuantes como por goberriados, centra su arencion no en la rolerancia en ese senti do abstracto, universal, sino en la que se da en unas condiciones dadas: la de las sociedades avanzadas, dominadas par el poder recnologico, a las que el llama earnbien "democracias can organizaciones torah tarias".

Tal es la rolerancja que Marcuse considera falsa, represiva. Y laejemplifica con la sistematica deformacion mental que la publicidad y la propaganda ejercen ranto sabre los ninos como sobre los adulms, y can la accion de los movimiemos desttuctivos y d desenfrenado engafio, en las transacciones cornerciales.

Y la ejernplifica asirnismo can la rolerancia de "la libre discusi6n y el derecho por iguaJ de los opuestos" que solo viene a corroborar las resis esrablecidas y rechazar las alrernativas. Su supuesra irnparcialidad no es propiarnenre tal, ya que "las personas expuestas a esta irnpareialidad no son tabula rasae; estan adocrrinadas por las condiciones bajo [as cuales viven y piensan y que ellas no superan", La rolerancia se halla, pues, sujeta a los inrereses dominantes y, por ello, tiende a bloquear los movimienrcs de dis idencia y o p os icio n, razon por [a cual resulra ran falsa como la igua[dad que se pregona.

Marcuse, como vemos, habla de una rolerancia realrnenre exisrenre en una sociedad concrera: la capitalism desarrollada, a sea: la que se halla en relacion con las ideas y necesidades que le son -impuesras, no puede actuar como una persona auronorna y libre y hacer valer ideas y necesidades disrintas de lasesrablecidas.

Marcuse, en ccnsecuencia, no esta negando el valor de la rolerancia, que e[ rrata de rescatar con su faz liberndora. Umites de la tolerancia ;Se puede rolerar rode, 0 [0 misrno en rodo momenro? Bobbio dice con razon: "La tolerancia absol ura es una modo absoluro, es decir, al margen de las condiciones historicas, concretas, can las que la tolerancia real se relaciona.

Ciertamenre, algunos lfmites fijados en determinadas circunstancias no podrfan mantenerse hoy. Locke toleraba coda ereencia rdigiosa, cualquiera que ft1ese, en conrraste can la tradici6n premoderna, intoleran te, que todavfa en el siglo XVIII era defendida, como ya vimos, por Bossuet, y en eI siglo XIX, por Balmes y Donoso Cortes.

Sin embargo. Locke no toleraba el atefsmo, 0 sea, [a negaci6n de coda creencia religiosa, y -unas condiciones h isro ricas dadas y con eI sistema econornico-social en que se practice.

T es b rnlcrancia rrprcsiua. Tolcrancia rcprcsiva, oplIesra a la verdadera 0 liberadora -" ql1t: aurncnru.. Y rep resiva , usi rn ism o , por las condiciones en las que se cia: [as de una sociedad en las que el individuo, bajo CLAVES pur:l absrraccion.

La rolcrancia hisrorica, concrera. Los que niegan la exisrencia de un poder divino no han de ser tolerados de ninguna man era". Tampoco toleraba, en el terreno polfrico, 10 que arenrase contra el poder del Esrado. RANCIA que es; hoy par hoy, la realrnenre existenre, no acepra dicha participacion, no tolera: por ejemplo, Ia de los rrabajadares en el campo de la produccion.

Ahora bien, la cuestion no esta en eI reconocimienro de la existencia de limires que separan, ya la vez, vineulan en una dialecrica peculiara la rolerancia y a lu intolerancia, sino en determinar la naruraleza de dichos Hrnires, asf como la del sujero que los fija, En verdad, dada la naturaleza historica, concreta, de la rolerancia, que hemos venido subrayando, no puede hablarse en csre pumo de lfrnires, criterios de delimitacion 0 sujetos absolutes.

Cierto es que P uede adelantarse un cr i eerie un tanto general, que no deja de ser abstracto rnienrras no nos enfrenremos a su aplicacion concreta, a saber: debe rolcrarse 10 que amplia 0 enriqueee la libertad y, por el contrario, no debe rolcrarsc Io que la obsraculiza 0 niega. Diflcilmenre podrta dejarse a lin lado esre crirerio universal, pero aun asi la diccrornfa rolerancia-inrolerancia requerirfa una mayor concreci6n.

Tal vez esta pudiera enconrrarse deterrninando el espacio en el que han de fijarse los limi res de la toleraucia, Mareuse los fija en el espacio de las ideas. A juicio suyo. Bobbio rechaza abierramente esra posicion de Marcuse y, contra ella, afirma: "La rolerancia es ral solo si viene a tolerar tarnbien las ideas malas", Si se trara de la tolerancia en esre cspacio de las ideas, la razon parece esrar del lado de Bobbio mas que del de Marcuse, no obstante Ia jusrificacion de su caracrer antidemocrarico par la inrolerancia "represiva" de la democracia realmente existente.

Pues no se trara de negar 10 que haya de democracia, no obstante sus! Aslsc ha pucsw de rnanifiesco al esrableccrse cicrra rclacie n cnrrc Lt fi losofb cxistcnciul do. Perc, en ambos cases, sin descartar por cornplcro cicrra relaciou, no puede ignorarse que: no sc rransira direcrarnenre de las ideas a la rcalidad y, puesto que hay que tamar en cuenra rodo un conJunro de rnediacioues, no pueden descalificarse sin mas las ideas per 10 que sucede, al tomnr tierra, en la real idad, S hegel iana men re cabe afirrnar que 10 real estd ya prefigurado.

PllCS, d problema de. Y si no se puede ni se debe tolerar, ,cual es el criterio para distinguir 10 rolerable de 10 intolerable? Si la rolerancia entraria la convivencia no solo de ideas. Par SlIpuesro, aquf tenernos en mente las pohticas desporicas, autcr itar ias 0 roral irarias que.

Tenernos prcscnre, asimisrno, practicas ran reprobables e incolerables como e1 fanatismo, eI nacionalismo agresivo, Ia xenofobis, la discriminacion por motivos diversos, la pcrsecucion de minorfas ernicas, religiosas, sexuales, etcetera. Se trata de practicas que, por su propia naturaleza, desrruyen la tolerancia y que, a su vez, en la medida en que son roleradas, entronizan la inrolerancia con su faz mas repulsrva, Lo cual significa que la tolerancia debe detenerse alli donde no encu entra reciprocidad.

Si no se da esta reciprocidad, la inrolerancia no debe ser roleracla. Como seiiala Fernando Savarer, uno de los requisiros de la tolerancia es "defenderse contra la intolerancia rnilirante", razon por la cual no puede considerarse "una actitud pasiva, resignada, ni la indiferencia decadence ace rca de 10 que nos rodea Las palabras que cita Bobbio son las siguientes: "Un partido riene derecho a participar plenarnenre en la vida publica, :l.

Unque sea claramente liberricida", En esre terrene, que, par supue. Y no hay que esperar a que aquella se ejerza desde eI pnder: hay que enfrenrarse a ella antes de que se cntroriice en el, antes de que consuma. Como recuerda Marcuse. Todo 10 anterior nos lleva a la conclusion de que la rolerancia tiene lfrnires necesarios y deseables y que, por tanto, no se justifica tratar de extenderlos mas aHa de ellos, toleranclo 10 intolerable.

En este caso, Ia tolerancia no haria mas que conrribuir, por ceguera 0 complicidad, a desplegar una inrolerancia a rodas luces injusrificada. Fines y medios tolerables e intolerables De acuerdo con la vinculacion de tolerancia e inrolerancia, en senrido positivo y negative respectivamenre, y dadas las condiciones concretas en las que se ejercen, no puede hablarse de sujetos absolutes de una y orra.

Ahora bien, en In. Se rrata de fines que, a su ver; necesariarnente s pueden realizarse por medios intolerables, como, por ejernplo, los campos de exrerrninio nazi para afirrnar la "superioridad" de la raza aria.

En coorraste con esro, hay fi nes rolerables que reclama n los rnedics adecuados para realizarse y que, por no poder entrar en conrradiccidn con esos fines, son ran rot era bles como el los.

Qw5mm, nu. Mad ri d. EspasaCalpe, Wolf, B. Edi rora N acional, Madrid, Fcndo de Cultura Econornica, Quorum, num.

Madrid, Taurus,

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ADOLFO SÁNCHEZ Anverso y reverso de la tolerancia CLAVES 65 red

Si exceptuamos algunos tiernos brotes en la Antigedad y en la dad! Sin esta libertad y su reconocimiento por parte del su1eto tolerante, no puede hablarse propiamente de tolerancia. Se trata del espacio "ue se abre con el mutuo reconocimiento como personas libres y autnomas, relacin "ue, por tanto, iguala a los hombres 1ustamente por el reconocimiento de su libertad. Cal es la tolerancia "ue! La tolerancia histrica, concreta, real, es siempre relativa8. La tolerancia, por tanto, tiene lmites y excluye de su seno lo "ue no puede ser tolerado.

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Anverso y reverso de la tolerancia

Femuro Full Text Available A day experiment of a randomized block design was conducted with forty Friesian x Zebu Boran crossbred growing steers to compare the value of wheat middling, an reveros by-product sanchfz W, cowpea Vigna unguiculata hay diet C, sanvhez wilted forages of leucaena Leucaena leucocephaladiet L and tagasaste Chamaecytisus palmensis, diet T as sanche feed. Moromi filtrate was added by spices to Leucaena sauce. The soil samples were collected at cm depth, both under the coffee canopy and in the inter row space between the coffee plants, in the following treatments: Leucaena due to its high nutrient content, rumen by-pass protein supply and its possible effect on the reduction of greenhouse gas attributed to tannins has become one of the legumes most commonly used in ruminant feeding practices. All seeds were free from cyanide and alkaloids. En la primera, la defensa de la lengua se desprende de consideraciones nacionalistas. Full Text Available Water use and depth of water extraction of leucaena Leucaena leucocephala and Rhodes grass Chloris sajchez pasture, irrigated with desalinated coal seam water a by-product of the coal seam gas industry, were monitored to provide background information on root activity, spatial and temporal water use and deep drainage over a day period from August to August Hay tropezones del instinto. In experiment two, 45 growing male rabbits weighing 0.

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Anverso y reverso de la tolerancia. autor: adolfo sanchez

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